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En 2016, entrevisto a Alicia Sanguinetti dentro de la investigación sobre Alicia D’Amico que tenía como objeto conocer el contexto en el que la fotógrafa desarrolló su actividad. La fotógrafa Sanguinetti fue una de las muchas artistas que se comprometieron con el movimiento Montonero argentino durante la última dictadura cívico-militar, fue presa, su pareja fue un desaparecido militante. Su arte siempre fue comprometido política e ideológicamente con los movimientos de izquierda de su país. Cuando le preguntó sobre cómo se siente con respecto a eso me contesta: Si vos te despertás cada día en un país por el cual has dado tu libertad, has sido torturada y te ha desaparecido tu compañero, tu sueño no solo no se ha cumplido, sino que ahora somos esto que somos ahora, todos los días estoy furiosa y frustrada. La historia del arte no es sobre los artistas, dice Mary Bread, la investigadora y divulgadora de arte más conocida, sino sobre las personas que observaron y miraron e interpretaron lo que estaba sucediendo. 

La serie HARRI. BIGUNA que presentamos a continuación, recorre los registros artísticos desde los años 60 hasta los 2000, asociando los acontecimientos políticos e históricos de Euskadi con otras voces que estuvieron silenciadas o fueron periféricas en ese momento, con perspectiva feminista, y con el objetivo de incorporar obras de mujeres dentro de los relatos oficiales de la historia del arte. Contar de nuevo la historia del arte vasco en un timeline nos permitirá poner de relieve la formación de los artistas como producto de la historiografía y las obras como instrumento ideológico, y que desvestirlas de ese carácter las hace parecer confusas y desdibuja su intención como instrumento de crítica social. Este testimonio recogido de Alicia Sanguinetti en primera persona sobre procesos de cambio en latinoamérica después del 68, puede plantearnos una comparación directa con la realidad política y artística actual en Euskadi y la relación tan estrecha que se desarrolló entre artista-varón y política vasca, al plantearlo todo desde una visión antropológica que nos pudiera dar una comprensión emocional de lo que nos ha sucedido: ¿dónde está el ritual de duelo? ¿Dónde está la violencia y la ira en la sociedad actual y cómo se traslada al arte?

HARRI. BIGUNA tiene una perspectiva feminista, por lo que la narrativa emocional incorporará voces de artistas mujeres que ampliarán la perspectiva con materiales periféricos y obras que se han incorporado tarde, después de los movimientos feministas, a la oficialidad de la narrativa artística vasca. El compromiso del arte contemporáneo vasco con su contexto político social ha sido no solo evidente, sino en muchos casos inspiracional. Es muy difícil narrar la historia del arte contemporáneo en Euskadi sin hablar de su historia política y también de la violencia que la atravesó. Sin embargo, desde el alto el fuego de 2011 de ETA, y su posterior desmilitarización en 2018, las nuevas narrativas comisariales intentan contar la obra y al autor/a sin esta relación tan estrecha entre historia y arte, en un intento de recuperar el exclusivo valor artístico de las obras separándolo de una situación conflictiva a nivel ideológico. La propuesta de la serie es narrar a través de obras icónicas (estableciendo una actitud crítica hacía ese concepto, y cómo permite la forclusión de obras no solo de artistas mujeres, sino de otros autores que no estaban dentro de las narrativas centrales) para un público neófito, no solo del arte, sino quizás por su juventud, de la política que ha atravesado Euskadi en los últimos 50 años. Intentaremos recopilar, todas ellas que comparten una mirada que elude el paradigma de la originalidad, de la creatividad, conceptos a los que nos tienen acostumbradas las narrativas hegemónicas, para poder hacer un relato emocional de la historia artística vasca. Una historia emocional no narrada en los libros de arte ni de historia. 

Que nos lleva no solo a entender el pasado, sino a plantearnos las preguntas que pueden atravesar el presente: ¿donde está toda la violencia vivida? ¿Está reflejada en las obras de nuestros artistas contemporáneos? ¿Navega por una corriente subterránea? ¿Dónde está la frustración? ¿La injusticia? ¿Dónde se encuentran las obras de las mujeres que realizaron obras fundamentales en este periodo? ¿Cuáles fueron? 

Y la pregunta que planea por todas las cabezas: existió o existe abordando el tema de la identidad y la constitución de un arte con categorización propia en el País Vasco. ¿Si las obras pudieran ser una memoria emocional de nuestra historia que contarían? Las razones que nos han impulsado a presentar esta serie han sido, además de un deseo por conocer en el plano artístico uno de los periodos más convulsos de la historia reciente del País Vasco, aunar el conocimiento desarrollado desde los ámbitos de investigación y desde el comisariado y acercarlo al público en general, permitiendo una lectura emocional de este periodo de la historia vasca a través del arte. 

Una de las mayores dificultades a la que nos hemos tenido que enfrentar ha sido acotar el tema de la serie. Partiendo de un interés tan amplio como son los acontecimientos y las derivas estéticas que se produjeron durante todo el periodo elegido hemos tenido que delimitar varios aspectos de la misma para que su análisis fuera abarcable. Aunque somos conscientes de que partimos de la premisa de que la delimitación por décadas, conlleva una reducción histórica y artística no real y arbitraria, ya que el arte no se genera en un decenio concreto, ni sus derivas se producen en unas fechas específicas; hemos priorizado el punto de vista histórico frente al artístico porque nos permite a la vez establecer vínculos con otras obras en otros países y en otras realidades. 

La serie se divide en 6 capítulos de 23 minutos cada uno, que se encargará a una comisaría actual, dentro del territorio vasco, y actuará como una pequeña sala de exposición cuyo objetivo es narrarnos no sólo los acontecimientos políticos que la contienen sino los sentimientos que la propician. 

Gracias al trabajo realizado por el Centro de Investigación y Documentación de Artistas Vascas, Prácticas artísticas y teorías del arte feministas, podemos establecer una cronología de artistas mujeres y exposiciones realizadas dentro del territorio vasco en la franja comprendida que comprendemos.

Tamara  Garcia Iglesias